Gracias a su capacidad de elasticidad y a su riqueza en agua, el ácido hialurónico llena el espacio entre las células y la piel, permite que se regenere para un aspecto terso y radiante. Mejorando la hidratación y firmeza de la piel, reduciendo las líneas finas y las arrugas. El agua de rosas actúa como un antibacteriano natural rica en antioxidantes que ayuda a mantener la piel limpia, hidratada, suave y relajada durante el día. Sus propiedades antibacterianas ayudan a refrescar y eliminar los daños a la piel.