Las señales del fin de los tiempos atraen a poderosos héroes de todo el Santuario para alzarse y derrotar a un mal renacido. Desafía a la mismísima Muerte mientras Malthael, el Ángel de la Muerte, intenta controlar los poderes infernales de la Piedra del Alma Negra. Dominando los poderes de la sangre, los huesos y los ejércitos de no muertos, el Nigromante se une a la lucha.