Ingibjorg y Bardi llevan varios años viviendo juntos y finalmente, han decidido casarse. Para que la boda sea de ensueño, eligen una iglesia en medio del campo a la que sólo Bardi sabe cómo llegar. Cona la intención de que el novio no vea a la novia, cada uno viaja en un autobús distinto junto con los invitados, pero durante el trayecto Bardi cae presa del pánico y deciden tomar un atajo. Sin embargo, la ruta corta termina siendo un fiasco y acaban perdidos. El tiempo se agota, los ánimos se caldean y las emociones comienzan a fluir provocando desparpajantes situaciones